Marca los tiempos de Chicago. Es el recurso principal para desequilibrar en los partidos y afuera de la cancha es palabra sagrada. Christian Gómez (38 años) resaltó la importancia de la victoria (1-0) sobre Merlo: “Era un partido de nueve puntos, lo necesitábamos por el momento que estábamos pasando, también por las ganas y por el sacrificio que hacemos. Estuvimos muy bien de atrás para adelante, hicimos la diferencia saliendo a jugar”. La ilusión de mantener la categoría no se la quita nadie, en su función de líder remarcó el itinerario a seguir: “Somos lo que somos, no hay más. Tenemos que meterle, al que le toca jugar debe agarrar la camiseta, tratar de no soltarla, y hacer esta clase de partidos: luchar hasta el último segundo. Así se gana”.

El arco estuvo cerrado para el astro de Mataderos, pero pudo festejar gracias a ese delantero que él bancó, Raúl Becerra: “Tuve un cabezazo en el PT, después otra en el ST que me sacaron en la línea. Pedíamos una nada más y llegó la de Raúl, que entró, la metió y ganamos”. El 10 cumple otro rol en el día a día, es guía para los pibes como Diego Aguirre (19 años), Martín Peyrán (21) y Martín Caballero (21): “Son chicos que prometen, que le hacen bien al club. Están cumpliendo sus primeras armas y dejan todo. Los dos Martín cada vez están juegan mejor. Hay que aprovecharlos, esperemos que crezcan rápido”. Y consultado sobre si Peyrán será su futuro heredero, el capitán, entre risas, respondió: “¿Me querés retirar? Es un chico que tiene todas las condiciones. Se nota que va a dar mucho que hablar”.

Fuente: Olé

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